Las 10 tecnologías en el mundo de la energía que salvarán el planeta

En las últimas décadas se ha visto un increíble avance y despliegue en tecnologías innovadoras pero es la convergencia de estas tecnologías la que realmente podría transformar nuestro futuro, según cuenta la revista Forbes.

Si la mayor preocupación es el cambio climático, la contaminación del aire, los plásticos, la seguridad alimentaria o una de las muchas amenazas existenciales que enfrenta el mundo hoy en día, parece que existen soluciones tecnológicas que realmente pueden ayudarnos a cumplir los objetivos del acuerdo climático de París 2015 o alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030.

Masdar, la compañía de Abu Dhabi que investiga sobre energías futuras, en asociación con el periódico The National y la Cumbre World Future Energy organizada durante la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dhabi (ADSW) lanzaron un nuevo informe “El futuro de la sostenibilidad”, que destaca cómo innovaciones tan distintas como son la captura de carbono. el almacenamiento de energía, la impresión en 3D, la inteligencia artificial (AI) o el análisis de datos podrían acelerar la transición global hacia un mundo sostenible y con bajas emisiones de carbono.

El informe también examina los avances tecnológicos clave que mejorarán la sostenibilidad en seis sectores definidos como energía y cambio climático, agua, movilidad, biotecnología, espacio y tecnología para el bien. Varias tecnologías, como la impresión 3D, la nanotecnología, el análisis de datos, la cadena de bloques y la inteligencia artificial, afectan a los seis sectores. Estas y otras tecnologías están convergiendo para mejorar la eficiencia, optimizar el consumo de electricidad y producir sistemas inteligentes que reducirán nuestra huella de carbono.

Las diez principales tecnologías identificadas en la investigación incluyen:

  • Las ‘cadenas de bloque’, que permite comprar y compartir la electricidad como por ejemplo el OLI de Alemania
  • El blockchain y las criptomedas en instalaciones renovable. Con esta tecnología como la startups de Soluna;
  • Plataformas de intercambio de energía solar de igual a igual que extienden energía limpia a áreas remotas como la de SOL-Share, con sede en Bangladesh;
  • Los sistemas de recuperación de calor residual que reciclan subproductos industriales y se convierten así en una fuente de energía sin carbono. Es el caso de Seramic de Emiratos Árabes Unidos;
  • Una batería de estado sólido imprimible en 3D alimentada por aceite vegetal que tiene aplicaciones potenciales en el almacenamiento de energía, como la de Berekotry Ltd (EEUU);
  • Un tipo de carbón hecho a partir de biomasa que puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Se utiliza ya en las centrales térmicas de carbón de Agri-Tech Producers, en EEUU;
  • Las briquetas “verdes” hechas de biomasa que reducen la tala de árboles y la dependencia de carbón sucio como el creado por la empresa de gestión de medio ambiente Kayole de Kenia;
  • Un sistema de realidad virtual que inspira un comportamiento más sostenible como es el de Thinc Design de Nueva York;
  • Una fuente de agua en la ciudad que ahorra agua y evita el uso de millones de botellas de plástico. Eso a propuesta del Grupo ProAcqua;
  • Pinturas respetuosas con el medio ambiente que protegen las superficies y mejoran las eficiencias energéticas, como las de zero-VOC.

Las innovaciones en energía y cambio climático siguen siendo algunas de las más críticas para acelerar un futuro más sostenible, y el informe sostiene que se debe lograr un mejor almacenamiento de energía, incluidas las innovaciones en el almacenamiento de hidrógeno, para una transición energética exitosa. Mientras tanto, se espera que las redes inteligentes y la conectividad faciliten una mejor gestión de la energía y menos residuos en general.

También hay otras áreas que requieren un mayor enfoque para tener un impacto, con las tecnologías de tránsito de ciudades inteligentes una innovación clave para desarrollar servicios de movilidad más sostenibles.

Como el agua es un tema crítico, tanto en términos de agricultura (que consume el 70% del agua dulce global cada año) como en términos de uso en la generación de energía, la desalinización deberá desarrollarse rápidamente.

La biotecnología será cada vez más generalizada, con el potencial de resolver una amplia gama de desafíos médicos, agrícolas y ambientales. En las industrias que van desde la médica hasta la fabricación, la impresión 3D seguirá desempeñando un papel cada vez más importante, mientras que la exploración espacial pasará del ámbito de los gobiernos al desarrollo de prácticas e industrias sostenibles.

Un área que aparece claramente en el informe es la importancia de los jóvenes. Mientras que en el norte global la población está envejeciendo, a nivel mundial, la demografía se está desplazando hacia abajo. La mayoría de los jóvenes de hoy creen que el cambio climático será la mayor amenaza para el mundo en la próxima década y están recurriendo a la innovación para resolver los desafíos. Esto en sí mismo se vincula con el último hallazgo importante del informe, y es que la educación es absolutamente fundamental para el logro de mejores prácticas sostenibles.

“El mundo está experimentando un cambio desde el paradigma de los negocios como de costumbre a uno más consciente de la sostenibilidad” dijo Thani bin Ahmed Al Zeyoudi, ministro de Cambio Climático y Medio Ambiente de los Emiratos Árabes Unidos.

ORA R1, el eléctrico ‘low cost’ chino sale al mercado por menos de 8.000 euros

La compañía automovilística china Great Wall Motors ha presentado un nuevo modelo de coche urbano completamente eléctrico que llegará al mercado por 8.680 dólares, unos 7.600 euros. Para ello, ha creado una nueva marca, ORA, que hará su debut en el mercado con el lanzamiento del R1.

El ORA R1 está equipado con un paquete de baterías de 33 kWh que le otorgan hasta unos 300 kilómetros de autonomía. Sin embargo, el estándar de homologación empleado es el ciclo NEDC en China, sugiere que hay que ser precavidos y que su autonomía real esté más cerca de los 240 kilómetros.

El coche tendrá un motor eléctrico de 35 kW que resulta pequeño incluso para un vehículo de las dimensiones del R1. Es probable que la firma limite su velocidad máxima a 100 km/h con el objetivo de convertirlo en una alternativa de peso para la conducción urbana.

El R1 destaca principalmente por su precio. La compañía ha estimado el coste del modelo en función de los subsidios que otorga el Gobierno chino. Sin embargo, recientemente se ha anunciado que el Ejecutivo pondrá fin al programa en 2020 por lo que la comercialización del R1 solo se vería beneficiada de los subsidios hasta esa fecha. Sin las ayudas, cada unidad pasaría a costar unos 9.900 euros.

De momento, el ORA R1 solo se encuentra a la venta en China, pero Great Wall Motors ya ha anunciado que planea convertir su nueva marca en un competidor global.

El agregador de la demanda, la nueva figura del mercado eléctrico que empoderará al consumidor

En unos pocos años, podrían ser meses, se hablará mucho de un nuevo agente que participará activamente y cada vez más en el mercado, y que servirá para cambiar la curva de la demanda: los agregadores de la demanda. Su adaptabilidad y flexibilidad ayudará a la transformación del sistema energético, pero necesita que su desarrollo vaya a acompañado de una regulación favorable.

El agregador de la demanda o la gestión activa de la demanda se trata de una figura que podría agrupar agentes distintos en un sistema energético, por ejemplo, consumidores, autoconsumidores, miniproductores, prosumidores, baterías, puntos de recarga de vehículos eléctricos, o cualquier combinación de éstos, para actuar como una sola entidad y participar en el mercado eléctrico (tanto mayorista como minorista) o vender servicios al operador del sistema.

De las oportunidades de negocio, de la adaptación de la red eléctrica y de la regulación se ha hablado en la Jornada “iniciando la flexibilidad en España” organizado por Entra, (Asociación Española para la Agregación y la Flexibilidad). “Ha habido un cambio en los últimos seis meses, empujado por la Unión Europea pero también por el actual gobierno, para que se abra el camino a los agregadores de la demanda, incluso el IDAE ha cambiado su discurso 180 grados, por lo que si continúamos así, la evolución será mucho más rápida” explica Cristina Corchero, Head of the Energy Systems Analytics Group en IREC (Institut de Recerca En Energía de Catalunya).

España está en el momento oportuno para impulsar la agregación de la demanda, eso sí, bajo unas condiciones que permitan al agregador competir en igualdad de condiciones con la generación. Una reclamación que se hizo durante la jornada y que recogió Joan Herrera, director general del IDAE, anunciando nuevas medidas para su impulso mediante una Enmienda al RD 15/2018 y también Rodrigo Mangas, técnico de la Subdirección Eléctrica de la CNMC, quien reveló que se iba a reducir la capacidad mínima de participación de la demanda en los mercados de balance hasta 1 MW, principal barrera de entrada a la demanda. Actualmente está fijada en 10 MW.

“Que se pueda participar con 1 MW en los servicios de ajuste supondrá la entrada de nuevos participantes mediante la agregación, como pueden ser pymes, flotas de vehículos (supermercados, logística, correos…), o complejos como podría ser un Campus Universitario, la Ciudad de la Justicia, etc., pero esto solo es el principio”, añade Corchero, “porque a su vez dará valorización y flexibilidad en la gestión de la demanda. Y es que ya hoy hay cientos de empresas que se dedican a la agregación de la demanda y que esperan el momento de participar de manera activa en el sistema, muchas de esas empresas son comercializadoras que ven en este segmento un nicho de mercado con el que ofrecer mejores ofertas a sus clientes”.

“La respuesta de la demanda tiene el potencial de integrar un mayor número de recursos energéticos distribuidos en el sistema, facilitando la operación de la red a un menor precio, de una manera más sostenible y potencialmente más segura”, señala por su parte Alicia Carrasco, directora ejecutiva de entra Agregación y Flexibilidad.

Esta figura ya está funcionando en otros países. Por ejemplo, en el sistema eléctrico PJM de EEUU (Pennsylvania New Jersey Maryland Interconnection LLC),  que cuenta con un mercado muy grande, con más de ocho millones de consumidores, y 30 GW del total de los 80 GW se realiza mediante la gestión de la demanda, y que se traduce en unos ahorros para el consumidor de entre el 10 y el 30% en regiones de mayor congestión. También se está poniendo en marcha en Francia, donde existe un entorno regulatorio muy favorable.

La agregación de la demanda necesita no solo una normativa que lo fomente, sino los recursos tecnológicos necesarios. Por eso, la asociación entra pide que se fomente la cooperación inteligente entre el consumo, la distribución, el transporte y la generación de energía, actuando en igualdad de condiciones en un sistema energético integrado.  “El objetivo principal de entra es anticipar la transición energética con un enfoque que apoye un mix que incluya la flexibilidad que aporta la gestión de los recursos de la demanda, su agregación y sus diferentes usos”, concluye el presidente de la asociación, Esteve Rodríguez, director de Mercados y Operaciones en Estabanell Energia.

Tesla no es una compañía de coches eléctricos sino de baterías

La Gigafactoría de Tesla en Reno, Nevada (EEUU) pronto será la fábrica cubierta más grande jamás construida y, con permiso de la compañía china BYD, la fábrica de baterías más grande del mundo. Y parece que no compiten por tamaño, estas dimensiones se han convertido en la lucha por el control de una de las tecnologías más importantes para el futuro.

Pero el éxito de las baterías de Tesla no solo dependerá de ese monstruo que está creando en Nevada. Además, la empresa conjunta con Panasonic lo convertirá en uno de los jugadores más relevantes del sector. Ambas dos son marcas conocidas y reconocidas con cada vez mayor capacidad de expansión en un mercado dinámico y controvertido que va más allá de la industria del vehículo, configurando así una de las industrias clave en la transición a un mundo abastecido por energía limpia.

Y mientras Europa dependerá cada vez más de los chinos para cubrir su necesidades de baterías, en otros países Elon Musk tendrá que construir otras Gigafactorías en sus territorios por necesidades del guión.

Sea como sea, existe una clara evidencia de la idoneidad de la tecnología de ión-litio como solución a los problemas planteados por el suministro intermitente de la electricidad renovable, y las supuestas críticas realizadas por algunos sectores sobre la escasez de este material se están resolviendo a través de nuevos desarrollos para mejorar el reciclaje.

En definitiva, la carrera está casi ganada: la clara diferencia que hace que las baterías eléctricas sean superiores a los combustibles fósiles es que no hay que quemar – y eventualmente respirar – cualquiera de sus componentes químicos.

Pero a medida que aumenta la autonomía de los vehículos eléctricos y disminuyen las emisiones derivadas del transporte, está cada vez más claro que la tecnología de las baterías está sujeta a menos limitaciones. Tesla ha estado rodando durante más de una década por la carretera con sus vehículos, acumulando cientos de miles de kilómetros, mientras que sus baterías duran mucho más, incluso mucho mejor que los pesimistas que hablaban de un futuro incierto de la tecnología de los vehículos eléctricos.

Pero la clave para Tesla es mirar más allá de la industria automotriz. En Australia, la enorme estación de baterías que construyó para equilibrar la red eléctrica ha logrado ahorros que lo ponen en camino de amortizar un tercio de su coste durante su primer año de operación.

La ‘gigabatería’ de Tesla en Australia responde a un apagón en milésimas de segundo

La fabricación de baterías se convertirá en una de las industrias más importantes del planeta, y quien la domine ocupará un lugar privilegiado de muchas maneras, suministrando una amplia variedad de industrias, desde vehículos hasta artículos para el hogar, así como también la generación de electricidad, según afirman todos los expertos en el sector y publica la revista Forbes.

Hace doce años, cuando Elon Musk describió el “plan maestro y secreto de su compañía”, no solo habló sobre la fabricación de coches eléctricos más baratos, sino que incluyó un tercer punto: que iba a poner sobre la mesa la manera de generar electricidad con cero emisiones, una afirmación que muchos expertos no relacionaron entre las centrales térmicas de carbón y los coches de Tesla. Pero esa clave para el futuro de Tesla estaba “oculta” a simple vista, y ahora se empieza a descubrir: un edificio gigantesco en el desierto de Nevada que pronto se replicará en otras partes del mundo.

Hoy, con la compañía en la lista negra, resulta que la producción de baterías ha sido la clave de su estrategia: la razón por la cual los veteranos de la industria automotriz como Bob Lutz no podían entender la hoja de ruta de Tesla era porque Tesla no es una compañía automotriz, es una compañía de baterías.

Tesla no es un fabricante de automóviles que compita con otros fabricantes de automóviles para transportar personas o bienes; Los vehículos de Tesla consumen el producto principal de la empresa: las baterías, que también se utilizan en grandes centrales de almacenamiento, hogares y para todo tipo de instalaciones eléctricas.

En los próximos años, ese mercado será mucho más importante que una industria del vehículo que, en su evolución de un producto de consumo a ser de servicio, requerirá menos unidades y librará al mundo de un exceso de vehículos privados que actualmente están bloqueando nuestras carreteras y ensuciando las carreteras, además del aire que respiramos.

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La CNMC no llega a tiempo para fijar los peajes de electricidad y gas para 2019

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tendrá que esperar a otro año para que vuelva a fijar los peajes eléctricos y de gas. Para los de este 2019 ya no hay tiempo.

Está previsto que este viernes el Gobierno apruebe un Real Decreto Ley por el devuelva a la CNMC las funciones que le arrebató el anterior ministro de Energía, Álvaro Nadal. No solo se trata de la fijación de los peajes de la electricidad y el gas, sino también el resto de funciones que les arrebató Nadal en octubre de 2017, es decir, las inspecciones y liquidaciones, la supervisión del sector de hidrocarburos líquidos (petróleo y sus derivados y líquidos del gas natural), el sistema de certificados de biocombustibles y control de operaciones.

Así lo aseguran fuentes internas de la propia Comisión. “No hay tiempo por mucho que lo aprueben este viernes”.  Según estas fuentes, no hay tiempo suficiente para que el RDL se apruebe y el Congreso lo ratifique y después la CNMC se ponga manos a la obra para realizar el informe de peajes de luz y gas.

Así que tendrá que ser de nuevo la Secretaría de Estado de Energía la que realice esta función en las próximas semanas. Y eso que hace pocos días, el propio presidente de la Comisión, Marín Quemada, aseguraba que estaban preparados para fijar los peajes siempre y cuando se cumplieran los plazos por parte del Gobierno.

Incluso la ministra Ribera daba por hecho que los peajes de 2019 los iba a hacer ya la CNMC.

Y eso que el Gobierno ha tratado de acelerar la devolución y así evitar la posible multa procedente de Bruselas, quien amenazó a Ribera y su equipo con una sanción si no se le devolvían cuanto antes las funciones.

No tardó ni una semana el Comisario Arias Cañete en decirle a Ribera que tenía que cambiar eso cuanto antes. Eso sí, con Nadal no hubieron prisas. Guardó la amenaza de sanción en un cajón durante dos años pero no tardó ni una semana en poner sobre la mesa la amenaza cuando llegó el PSOE al Gobierno.

El caso es que el Ministerio para la Transición Ecológica se puso manos a la obra rápidamente. Creó un comisión de trabajo, encabezada por José Domínguez Abascal, junto con la CNMC para estudiar cómo devolver.

El pasado verano este diario contó que esta tarea no iba a ser fácil. El Gobierno esperaba poder hacerlo rápido, pero se dio cuenta de que no podía ser así, ya que necesitaría del visto bueno del Congreso para hacerlo. Nadal dejó un dardo envenenado en todo esto ya que para devolver a la CNMC las funciones había que modificar la Ley del Sector Eléctrico.

El dardo envenenado de los Nadal a Ribera: devolver la fijación de los peajes a la CNMC tendrá que pasar por el Congreso

El Gobierno estuvo viendo cómo hacerlo de la manera más rápida y negoció con Bruselas que le dejara hasta finales de año. Permiso concedido y ribera y su equipo lo han logrado, pero no será suficiente para que la CNMC consiga fijar los peajes de 2019.

Lo bueno de todo esto es que Bruselas ya no multará a España por esta incongruencia, ya que es el regulador el que fija los peajes en toda Europa y es una obligación europea bajo directiva.

Eso sí, a la CNMC sí le dará tiempo a preparar la retribución a las distintas actividades del sector eléctrico y de gas para el siguiente periodo que en el caso de la luz es de 2020-2025 y en el de gas un año después 2021-2026.

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