En unos pocos años, podrían ser meses, se hablará mucho de un nuevo agente que participará activamente y cada vez más en el mercado, y que servirá para cambiar la curva de la demanda: los agregadores de la demanda. Su adaptabilidad y flexibilidad ayudará a la transformación del sistema energético, pero necesita que su desarrollo vaya a acompañado de una regulación favorable.

El agregador de la demanda o la gestión activa de la demanda se trata de una figura que podría agrupar agentes distintos en un sistema energético, por ejemplo, consumidores, autoconsumidores, miniproductores, prosumidores, baterías, puntos de recarga de vehículos eléctricos, o cualquier combinación de éstos, para actuar como una sola entidad y participar en el mercado eléctrico (tanto mayorista como minorista) o vender servicios al operador del sistema.

De las oportunidades de negocio, de la adaptación de la red eléctrica y de la regulación se ha hablado en la Jornada “iniciando la flexibilidad en España” organizado por Entra, (Asociación Española para la Agregación y la Flexibilidad). “Ha habido un cambio en los últimos seis meses, empujado por la Unión Europea pero también por el actual gobierno, para que se abra el camino a los agregadores de la demanda, incluso el IDAE ha cambiado su discurso 180 grados, por lo que si continúamos así, la evolución será mucho más rápida” explica Cristina Corchero, Head of the Energy Systems Analytics Group en IREC (Institut de Recerca En Energía de Catalunya).

España está en el momento oportuno para impulsar la agregación de la demanda, eso sí, bajo unas condiciones que permitan al agregador competir en igualdad de condiciones con la generación. Una reclamación que se hizo durante la jornada y que recogió Joan Herrera, director general del IDAE, anunciando nuevas medidas para su impulso mediante una Enmienda al RD 15/2018 y también Rodrigo Mangas, técnico de la Subdirección Eléctrica de la CNMC, quien reveló que se iba a reducir la capacidad mínima de participación de la demanda en los mercados de balance hasta 1 MW, principal barrera de entrada a la demanda. Actualmente está fijada en 10 MW.

“Que se pueda participar con 1 MW en los servicios de ajuste supondrá la entrada de nuevos participantes mediante la agregación, como pueden ser pymes, flotas de vehículos (supermercados, logística, correos…), o complejos como podría ser un Campus Universitario, la Ciudad de la Justicia, etc., pero esto solo es el principio”, añade Corchero, “porque a su vez dará valorización y flexibilidad en la gestión de la demanda. Y es que ya hoy hay cientos de empresas que se dedican a la agregación de la demanda y que esperan el momento de participar de manera activa en el sistema, muchas de esas empresas son comercializadoras que ven en este segmento un nicho de mercado con el que ofrecer mejores ofertas a sus clientes”.

“La respuesta de la demanda tiene el potencial de integrar un mayor número de recursos energéticos distribuidos en el sistema, facilitando la operación de la red a un menor precio, de una manera más sostenible y potencialmente más segura”, señala por su parte Alicia Carrasco, directora ejecutiva de entra Agregación y Flexibilidad.

Esta figura ya está funcionando en otros países. Por ejemplo, en el sistema eléctrico PJM de EEUU (Pennsylvania New Jersey Maryland Interconnection LLC),  que cuenta con un mercado muy grande, con más de ocho millones de consumidores, y 30 GW del total de los 80 GW se realiza mediante la gestión de la demanda, y que se traduce en unos ahorros para el consumidor de entre el 10 y el 30% en regiones de mayor congestión. También se está poniendo en marcha en Francia, donde existe un entorno regulatorio muy favorable.

La agregación de la demanda necesita no solo una normativa que lo fomente, sino los recursos tecnológicos necesarios. Por eso, la asociación entra pide que se fomente la cooperación inteligente entre el consumo, la distribución, el transporte y la generación de energía, actuando en igualdad de condiciones en un sistema energético integrado.  “El objetivo principal de entra es anticipar la transición energética con un enfoque que apoye un mix que incluya la flexibilidad que aporta la gestión de los recursos de la demanda, su agregación y sus diferentes usos”, concluye el presidente de la asociación, Esteve Rodríguez, director de Mercados y Operaciones en Estabanell Energia.